Las dos medias y una entera
LAS DOS MEDIAS Y UNA ENTERA No se necesita ningún tipo de material para jugar, eso sí se necesitaba ser un gran saltador porque si no era fácil dejar algún diente en el suelo. Por este mismo motivo era conveniente también que el terreno no fuese muy duro, ya que era habitual que hubiese alguna caída durante el transcurso de este juego. Para comenzar a jugar se hacía una marca en el suelo desde dónde se saltaba. Para decidir quién haría de burro, se echaba a suertes. Esto se podía hacer de diversas formas. Sea como fuese, el perdedor es el que se la quedaba y hacía de burro y además le esperaba una buena paliza al pobre desdichado que le tocaba. Para comenzar el perdedor del sorteo se colocaba en la marca hecha en el suelo y el primer jugador tomaba carrerilla, y saltaba poniendo las manos en la espalda de este jugador . Así saltaban todos, y entonces el burro se retiraba un poco de la marca...